Paradójicamente los niños en la actualidad son autónomos socialmente: van al jardín infantil, a la plaza e incluso a casa de amigos.
Sin embargo, son dependientes domésticos: usan mamadera hasta los seis años porque a los padres les resulta más cómodo, se les viste en la mañana o se les da la comida, en cambio en el jardín comen solos la colación.
Ello refleja una sobreprotección mal entendida, porque no hace más que crear inseguridad en los niños. Es necesario que el menor adquiera responsabilidades y concrete iniciativas de manera que pueda alcanzar un nivel de pensamiento y desarrollo afectivo.
Algunas ideas son:
A la hora de levantarse:elegir la ropa y que intente ponérsela.
A la hora de ordenar: arreglar su mochila, apagar luces, botar los papeles al basurero.
A la hora de jugar: elegir y ordenar los juguetes.
El día familiar: es recomendable que exista un día familiar en que los niños puedan participar de la elección del panorama o la comida.
Hay normas que no son factibles de transar y ellas obedecen a todo lo que tiene que ver con el cuidado de la salud física, educación de valores y normas de mínima urbanidad. Por ejemplo: